
sábado, 25 de octubre de 2008
LA FORTUNA DA LA ESPALDA A ESPAÑA

Los españoles tenían todo en contra: un rival de la talla de Brail enfrente, una grada entera en contra y sobre todo, una fortuna de espaldas que permitía a los brasileños ponerse por delante en el marcador hasta en dos ocasiones. Con todo esto, 'La Roja' salió a la cancha dispuesta a lograr un Maracanazo que finalmente, nunca llegó.
En un principio, ambos conjuntos sabían lo que se jugaban y la calidad del rival y por ello, intentaban no arriesgar demasiado debido a que un error podría ser una losa insuperable para el resto del partido. Con este panorama, Brasil tuvo que empezar a actuar como equipo local y buscó la meta de Luis Amado constantemente a través de tiros desde lejos que eran repelidos una y otra vez por el meta español.
Con disparos lejanos, rápidas contras elaboradas por los españoles y una sensación de respeto mutuo entre ambos conjuntos se llegó al descanso, donde los entrenadores no tuvieron mucho trabajo, ya que los dos conjuntos estaban realizando un partido muy serio.
Los goles, después del descanso
Lejos de venirse abajo, España buscó el empate con toda su artillería y fruto de la presión realizada en el campo brasileño, logró igualar el marcador con un tanto de Torras, que no se lo pensó dos veces para empalmar un balón y fusilar al meta brasileño Tiago. Quedaba mucho partido y todo volvía a estar como al principio, en tablas.
A poco más de tres minutos para el final, la fortuna se alió de nuevo con los locales, Luis Amado repelió el balón tras varios disparos y en el último, el balón le cayó a Vinícius que no perdonó a los de Venancio López. Tiempo muerto y a preparar la táctica para jugar con Kike como portero jugador.
Ésto dio sus frutos a tan sólo un minuto y medio para la finalización del choque, cuando Brasil se veía campeona, Álvaro mandó la fondo de la red el esférico y culminaba una gran jugada de España. Mandaba el partido a la prórroga y evitaba que los brasileños celebrasen 'su' título antes de tiempo.
Finalmente, la prórroga no dio para mucho, ninguno de los dos equipo crearon peligro y los españoles buscaron los lanzamientos desde el punto de penalti para que la fortuna, hermanada con los españoles en las semifinales ante Italia, decidiera el nuevo campeón del mundo.
En esta ocasión no hubo suerte, Torras y Marcelo erraron sus respectivos lanzamientos y quitaron valor a la parada de Luis Amado a Ciço. Con este desenlace, los españoles se quedaron sin su tercer título consecutivo pero con el valor que tiene saber que forman parte de una de las super potencias del fútbol sala.
Cortesía de MARCA.COM
MUNDIAL DE BRASIL2008.ESPAÑA GANA A ITALIA

Rio De Janeiro - Gimnasio Maracanazinho
España, en el último segundo

La ventaja no descompensó a ninguno de los dos, aunque la Azzurra se atrevió un poco más con la entrada del hábil Adriano Foglia. Tuvo dos oportunidades claras de igualar, pero Amado se lo negó a Grana y luego Bertoni erró el arco tras un saque de esquina.
Poco cambió en el inicio de la segunda etapa. Italia insistía pero no podría quebrar a España, que confiaba demasiado en su cerrojo defensivo, casi sin percatar lo escasa de la ventaja. Foglia se lo recordó a los 27', luego de eludir a dos rivales, desairar a Amado y estampar el 1-1 con un toque sutil.
La campeona del mundo recuperó la iniciativa con Marcelo y Borja en cancha pero, al mismo tiempo, dejó espacios para la contra que tan bien manejan los italianos. Así, dos veces debió intervenir Amado para evitar la caída de su arco ante remates de Assis y Foglia. La Furia apenas contó con un remate de Fernandao que salió desviado.
La prórroga fue tan tensionante como el tiempo reglamentario, sobre todo porque España jugando al límite por tener cinco faltas acumuladas. El golazo de Fernandao a los a los 45' pareció sentenciar el pleito, pero Grana tenía otra cosa en mente cuando sacó su imponente derechazo a los 49' para el 2-2...
Cuando parecía que se necesitarían los penaltis para definir la semifinal, llegó ese final que nadie esperaba. Italia pudo ganarlo pero cometió un error defensivo, generando un contragolpe que Foglia, en su intento por despejar el balón, terminó introduciendo en su arco, poniendo a España a tiro del tercer título mundial de su historia.